FORT SMITH - La historia de la abogada hispana Lorena Rivas no comienza en una oficina elegante, en una sala de audiencias o en una corte. Comienza en los años 70 -cuando ni siquiera había nacido- con los sueños de dos inmigrantes mexicanos que cruzaron la frontera buscando una vida mejor.
Olivia, madre de Lorena, trabajó muy duro limpiando casas, mientras que su padre, Miguel, las construía. Ambos recibieron una amnistía migratoria durante la administración Reagan, lo que les permitió alejar el fantasma de la deportación y hacer prosperar a su familia.
Este sueño americano, sumado a muchas otras historias familiares, inspiró a Lorena Rivas a convertirse en abogada de inmigración. Hoy, con su carrera consolidada, celebra la apertura de una nueva oficina de su bufete Rivas & Asociados en Fort Smith.
Se trata de la tercera sede del bufete legal, que ya cuenta con oficinas en Tulsa y Oklahoma City, marcando la expansión de un despacho especializado en migración que emplea a más de 150 personas. Pero para Rivas, conocida públicamente como la ‘Abogada Lorena’, este paso va más allá del crecimiento empresarial: es un compromiso con la comunidad hispana del River Valley.
“Durante años hemos llevado muchos casos de clientes en Fort Smith. Nos dimos cuenta de que la comunidad necesita más abogados que hablen español y que entiendan su realidad”, explicó en una entrevista con La Prensa Libre AR. “Además, aquí está la oficina de inmigración de USCIS, lo que hace aún más importante nuestra presencia en la ciudad”.
Rivas subraya que gran parte de su equipo es bilingüe y comparte una historia similar a la suya: hijos de inmigrantes que crecieron viendo de cerca los desafíos del sistema migratorio.
“Muchos de nosotros sabemos lo que batalla un inmigrante para conseguir una protección y establecerse en este país. Tenemos esa conciencia, esa conexión con nuestra gente. Compartimos el mismo sueño”, afirmó.
Lorena nació y creció en Mutual, Oklahoma, y sus padres, Miguel y Olivia, son originarios de Rancho Palacio, Chihuahua, México.



























